La UNESCO (2000) menciona que se deben aprovechar
las Tecnologías de la Información y la Comunicación - TIC, para contribuir al
logro de los objetivos de la educación para todos. También, en Colombia la ley de Educación 115
de 1994, en su Artículo 22, define como un objetivo de la educación básica
secundaria la iniciación de los estudiantes en los campos más avanzados de la
tecnología moderna. Así, la escuela no
puede desconocer que los dispositivos móviles (portátiles) están al alcance de
los estudiantes.
Lo anterior, requiere de manera inmediata que
todos los maestros adquieran competencias en el uso de esta tecnología, de
manera que su experiencia, sus demás conocimientos, sus estrategias y valores
sean los que sustenten su interacción con el estudiante dentro del rol de
acompañamiento que le corresponde y bajo ninguna circunstancia se sienta rezagado
o mucho menos falto de autoridad por su temor frente al uso de las TIC.
El Profesor, más que dar información se
convierte en mediador entre el estudiante el contenido y la
formación de la persona como tal. Necesita, conocer a sus estudiantes para lo
que requiere un buen diagnóstico tanto en lo personal como a nivel de
conocimientos previos que le permitan aprendizajes significativos (Ausubel,
1976, citado por Heredia y Romero, 2007). También se requiere que elabore un
diseño instruccional acorde a las necesidades y particularidades de los
estudiantes, debe facilitar, evaluar y retroalimentar el aprendizaje, así como
realizar la reflexión sobre su práctica (Gagé y Briggs, 1990, Gonzales y
Florez, 2000, citados por Heredia y Romero, 2007).
De igual manera, el Profesor debe tener
en cuenta las estrategias y los medios a utilizar. En cuanto a los medios debe considerar
que las TIC, dentro de ellas los dispositivos móviles, ofrecen un apoyo
importante en el proceso y que dentro de las estrategias debe considerar las
que se basan en una visión constructivista, tales como: las que tienen por objeto
la solución de problemas AbP (Duch, 2001, citado por Heredia y Romero, 2007), las
que plantean proyectos que se van realizando a lo largo de un período, las de
Aprendizaje basado en Proyectos (POL), las que privilegian la discusión, el
método de casos, el aprendizaje colaborativo (Jonhson, 1991, citado por,
Heredia y Romero, 2007).
Estos aspectos son importantes porque
son los que le permitirán al estudiante entrar en la dinámica del aprendizaje
colaborativo y del aprendizaje durante toda la vida, pues lo llevan a la
autonomía, a un desarrollo integral y a reconocer sus aciertos y errores.
Adicionalmente, el área de conocimiento,
el contexto institucional y el contexto sociodemográfico, deben ser tenidos en
cuenta en cualquier estrategia que se utilice, pues son indispensables para
llevar al estudiante a ser competente y propender por una mejor sociedad que
mejore la calidad de vida propia, de su país y del mundo.
Si bien, el uso de los dispositivos móviles
y de la internet, ha ido generando una nueva cultura, se deben promover
prácticas que permitan el intercambio cultural pues de no hacerlo sería más
terrible que la misma época de La Conquista. Aquí nuevamente es importante el
apoyo del docente redefiniendo sus estrategias.
En este punto, toma vigencia el
paradigma sociocultural que desde la psicología planteó Vigotsky, pues el conocimiento
es un bien común que se construye de manera colectiva y en esto la palabra (el
lenguaje) es fundamental. Esa palabra ha permitido prácticas sociales
contextualizadas, pero también ha permitido habilidades descontextualizadas,
que son las que permiten leer y escribir en un sistema lingüístico abstracto y
el desarrollo de conceptos científicos. (Fernández, 2009)
De igual manera, el uso de celulares,
por ejemplo, se ha venido usando en prácticas propias del contexto (enviar y
recibir llamadas y mensajes, tomar fotos, videos, etc.), pero la escuela debe
promover que su uso de estos dispositivos, fomente las habilidades
descontextualizadas, que permitan el desarrollo del pensamiento y del
conocimiento en los estudiantes.
Por último, se destaca que la Educación es
dinámica y requiere permanentemente nuevas formas de hacer y de ser, por esto
debe ser un compromiso del Estado y de todas las personas que en ella
intervienen.
Referencias:
Fernández-Cárdenas, J. M. (2009b). Aprendiendo a escribir juntos:
Multimodalidad, conocimiento y discurso. Monterrey: Comité Regional Norte de
Cooperación con la UNESCO / Universidad Autónoma de Nuevo León.
Heredia.y Romero, M. E. (2007). Un nuevo Modelo Educativo centrado en la
persona: compromisos y realidades. México: Limusa